Nota esclavitud infantil

Niños esclavos: La explotación detrás de las marcas textiles

Y si tu ropa estuviese cosida por niños esclavos?

Aunque quieran ocultarlo, que las grandes marcas de textiles explotan humanos no es un secreto. Yo, al menos, llevaba toda mi vida oyendo información al respecto, pero no hay nada como no querer escuchar para no sentirte tan culpable. Siempre quise pensar “No puede ser cierto, eso sería demasiado cruel para ser verdad”. Aunque recordando todas las atrocidades que el ser humano ha cometido contra su propia especie, queda claro que la esclavitud ha formado parte de nuestra historia y que no es tan utópico pensar que podría seguir pasando.

No me quise dar cuenta hasta que un día me fijé en la etiqueta de una de mis prendas “Fabricado en Camboya”. Mientras me iba de la tienda dudé en entrar y devolverlo, pero no lo hice. Y lo cierto es que me avergüenza no sólo eso, sino tener que reconocer que aún después de aquello volví a comprar en numerosas ocasiones.

Llegué a mi casa, recorté la etiqueta. Tardé menos de 5 segundos en eliminar la única evidencia de sufrimiento y esclavitud que podía haber en aquella prenda.

 

Creditos de la foto: Cambodia MMC

Pasó el tiempo y cada vez me reconcomía más esta historia, así que tomé mi primera medida: empezar a reducir el número de compras. Pero eso no era suficiente, así que con el tiempo empecé a buscar información. Entonces me di cuenta de que las marcas implicadas eran aquellas que yo siempre compraba: Primark, H&M, Zara, Stradivarius, Mango, Lefties, Bershka, Pull & Bear, Oysho, O incluso marcas que yo misma os he recomendado por sus productos de cocina y hogar, como el El corte Inglés y Zara Home,… Y no sólo eso, además descubrí que la inmensa mayoría pertenecían a un mismo grupo: INDITEX, el grupo textil de Amancio Ortega.

¿Después de esto, de verdad podría yo seguir comprando? ¿Tan importante es para mi la última prenda de Zara como para respaldar una industria esclavista? Después de todo me paso el día hablando de por qué los animales no son nuestros esclavos.

Evidencias sobre la mano de obra esclava en la industria textil.

En comparación con los últimos años, el precio de las prendas de ropa ha bajado tanto que podemos permitirnos comprar y tirar constantemente. A partir de aquí surgió el concepto “Moda Rápida”: producción y consumo masivo. Pero ¿Por qué ahora pagamos menos por las prendas? ¿Por qué sale más barato producir una prenda a más de 10.000 km que en tu propio país? La respuesta es muy simple: porque las prendas se producen en países donde los derechos humanos se vulneran constantemente, dónde el salario mínimo es un insulto a la supervivencia, dónde el trabajo infantil no es perseguido y dónde se hacen recortes en seguridad para poder abaratar aún más la producción.

 

 

Una de las primeras noticias que saltó a las primeras páginas fue en el año 2013, cuando se derrumbó el Rana Plaza, un edificio que proveía a Primark en Bangladesh, dejando +1000 muertos por culpa del mal estado del edificio. Un estado del que los trabajadores habían avisado, pero aún así habían sido obligados a asistir a su puesto de trabajo. Una tragedia que no ocurría por primera vez, ya que a finales de 2012 un incendio acabó con más de 100 trabajadores porque el edificio no disponía de equipo anti-incendios, sus salidas de emergencia estaban cerradas y, además, también recibieron ordenes de permanecer en el trabajo durante el incendio. Tras una serie de promesas que cayeron en saco roto, poco más tarde volvió a producirse un incendio en las fábricas que abastecen las tiendas de INDITEX. Dicho incendio se cobró la vida de 8 personas, dos de ellos aún menores de edad. ¿Pero sabéis lo más curioso? Que muchas de las marcas tardaron semanas en admitir que trabajaban para ellos, aún cuando se encontraron centenares de etiquetas con sus logotipos.

 

Imágenes del derrumbamiento del Rana Plaza en Bangladesh.

 

Pero no sería justo hablar solamente de INDITEX, H&M, El Corte Inglés o Primark. Son muchas más las que se encuentran en la lista de marcas vinculadas con la mano de obra esclava o explotación infantil. Según la Fundación Melior y “El Libro Negro de las Marcas” de Klauss Werner y Hans Weiss, marcas internacionales como Nike, Adidas, Mc Donalds o Nestlé estarían de una manera u otra vinculada con la explotación humana [Por mi parte quisiera apuntar las evidencias que vinculan estas marcas con la explotación animal, por el uso de pieles, aceite de palma, carnes u otros productos de origen animal].

Apuntan que en la Fabrica de Formosa, de Adidas, las trabajadoras eran en su mayoría menores de edad. Cosían 80 camisetas por hora por 9€ el día y sin opción a baja por enfermedad. Por otra parte, según los testimonios de una trabajadora de las fábricas de Camboya, pueden llegar a trabajar 12 horas consecutivas por 140 dólares al mes, trabajando de Lunes a Sábado y sin derecho a vacaciones.

Podríamos pensar que en el cambio de moneda, 140$ al mes es una paga justa. Pero no. Si visualizáis este corte del reportaje, podréis comprobar que apenas les da para cubrir la comida y además podréis escuchar que debido a la cantidad de trabajo, no consiguen comer ni descansar correctamente, y por tanto los desmayos se convierten en algo frecuente. Estas son las consecuencias de que las empresas textiles estén más interesadas en aumentar las ganancias que en respetar los derechos humanos.

Gran parte de la industria de la moda es opaca, explotadora y altamente contaminante, por ello se necesita un cambio revolucionario. Amamos la moda, pero no queremos ropa a costa de las personas personas o de nuestro planeta.  FashionRevolution.Org

Me temo que ahora ya sabemos cuales son las verdaderas ‘Fashion Victims’.

Condiciones Laborales

Según el Documental The True Cost, los trabajadores-esclavos textiles (un grupo constituido en su mayor parte por mujeres) están entre los peores pagados del mundo. Entre ellos se encuentra Shima, una joven que entró a trabajar en las industrias textiles de Daca (Bangladesh) con solo 12 años por 10 dolares al mes, un trabajo que desarrollaba sometida a muchísimo calor y bajo los olores de productos químicos. 

Actualmente algunos trabajadores de Bangladesh han intentado crear sindicatos para tratar de mejorar sus condiciones laborales. Shima es una de ellas: creó el sindicato y, junto a sus compañeros, desarrolló una serie de peticiones para sus superiores, quienes respondieron a golpes, literalmente.

“Cuando recibieron la lista tuvimos un altercado con ellos. Después de eso, los superiores cerraron la puerta. Y nos atacaron 30 o 40 trabajadores y nos golpearon. Usaron sillas, palos, balanzas y cosas como tijeras.  Sobre todo patadas y puños y nos dieron con la cabeza en la pared. Sobre todo nos golpearon en el pecho y el abdomen.” Shima Akhter para el documental True Cost.

Shima con su hija Nadia, a quien tiene que dejar con su familia a las afueras de Daca, puesto que su trabajo no le permite cuidar de ella.

Existen muchos más testimonios de trabajadores donde hablan de sus condiciones laborales. De hecho, en la web de Ropa Limpia existe un apartado de “Testimonios”. Uno de los más tristes es el de Shakil (Bangladesh) que con solo 13 años tiene que ayudar económicamente a su familia.

“Lloré todos los días durante un mes cuando llegué por primera vez desde el pueblo. El ambiente es horrible aquí. No podía respirar adecuadamente. Hasta el agua apestaba. Pero ahora, después de cuatro años trabajando aquí, el trabajo se ha vuelto más fácil para mí. El dinero que envío al pueblo está ayudando a la educación de mis hermanos”. Shakil.

Pero la India, Bangladesh o Camboya no son los únicos países asiáticos que sufren la esclavitud de la industria textil, también se apunta a China y Tailandia. Por otra parte en Marruecos, en el continente Africano, las condiciones laborales son igual de deplorables que en el resto de países: sin derecho a bajas por enfermedad o embarazo, obligados a trabajar horas extra, sin luz, sin ventilación,…

Como habréis escuchado en el testimonio de Najat, al igual que a Shima, a ellos tampoco se les permite crear sindicatos, y es que cualquier atisbo de mejora es reprimida por las empresas y el gobierno de sus respectivos países. A finales de 2016, en pleno siglo XXI, el gobierno de Bangladesh detuvo a 35 miembros sindicales y trabajadores. Además utilizó la huelga salarian como pretexto para suspender a 1.600 trabajadores . (Fuente: Índice de Transparencia.)

 

¿Qué puedo hacer yo?

Es importante exigir transparencia a las empresas y ser conscientes de el comprador tiene un papel mucho más decisivo de lo que se cree. La difusión pública de los procesos que las marcas llevan a cabo nos dará información valiosa y el poder de tomar decisiones inteligentes sobre nuestra forma de consumo. Sin demanda, no hay oferta. Ya que a ellos no se les permite tener voz ni voto, tenemos que ser los potenciales compradores los que cambiemos el futuro de los trabajadores-esclavos de la industria textil.

Para alentar a las marcas a demostrar quién hizo su ropa surgió el movimiento #IMadeYourClothes ( #YoHiceTuRopa) impulsado por Fashion Revolution .

 

De hecho, fue Fashion Revolution quien estudió el Índice de Transparencia de las marcas de ropa más consumidas a nivel internacional.  Más de 100 marcas fueron investigadas para conocer cuan herméticas son respecto a sus prácticas. Este índice ordena las marcas según la información que muestran sobre sus proveedores, la cadena de suministro, el impacto social y medioambiental, entre otros. ¿El objetivo? Animar a las personas a exigir respuestas a las marcas, y animar a las marcas a llevar a cabo procesos más éticos acompañado una divulgación publica.

Durante décadas , la unica prioridad de una marca era crear el mejor producto con el precio más competitivo para asegurar las ventas. Pero a medida que los consumidores desarrollan una comprensión más amplia de temas como la sostenibilidad, la autenticidad y la transparencia, las marcas y los minoristas se ven obligados a cambiar la manera de vender para sobrevivir. Business Of Fashion.

 

Lista de marcas poco transparentes

Este estudio se realizó a un total de 100 marcas que aceptaron voluntariamente ser incluidas, que facturan más de $ 1,2 billones (en base a la información financiera pública) o como representantes de una sección del sector (ropa de lujo, ropa deportiva…). Entre las marcas podemos encontrar a marcas tan conocidas como ASOS, Amazon, Zalando, Dior, Prada, Nike, Adiddas, Calzedonia y muchísimas más.

La metodología desarrollada inicialmente incluía cinco pilares a estudiar para poder definir la transparencia de la marca. Más adelante, se incluyeron otros estándares como los objetivos de desarrollo sostenible.

A través de estas preguntas se desarrolló un sistema de puntuación sobre 250 y posteriormente de porcentajes, en la que 0 significa que no revelan públicamente sus actividades (que no tiene por qué ser indicación directa de una actividad expresamente negativa). La información se recopiló a través de la página web de la marca, de la empresa matriz o páginas web de terceros que están vinculadas a los propios sitios web o informes de la empresa. También de los informes anuales publicados.

Para poder verificar la exactitud de la información recopilada, se desarrolló un cuestionario que posteriormente fue enviado a las marcas. El 48% de las marcas rellenaron y devolvieron el formulario, el 52% restante no respondió o rechazó la participación.

Los resultados finales demostraron que, bajo el sistema de puntuación de FashionRevolution, ninguna marca se encontraba por encima del 50% en el índice de transparencia.

  • Entre el 0 y el 10% : no revelan prácticamente nada sobre sus políticas o sistema de contratación, o que publican un código básico de conducta.
  • Entre el 11 y el 20%: publican algunas políticas, procedimientos e información sobre sus procesos de evaluación.
  • Entre el 21 y el 30% : informes más detallados sobre sus políticas, evaluación de proveedores, objetivos medioambientales… También tienden a ser marcas que abordan temas relevantes como el salario o la negociación colectiva.
  • A partir del 40% : listas detalladas de proveedores, algunos datos sobre sus instalaciones y fabricantes, datos sobre sus políticas y metas sociales o medioambientales,… También abordan temas relevantes como el salario o la negociación colectiva.
  • Ninguna supera el 50%.

 

Existen las marcas sin mano de obra esclava

No desesperemos. Aunque renunciemos a todas esas tiendas, existe una gran cantidad de marcas que no explotan humanos. Tiendas locales, tiendas nacionales con cadena de producción ética, tiendas on-line,… Y muchas de ellas van de la mano con ropa vegana y sin esclavitud animal.

Aunque la lista de marcas que no contribuyen con la explotación humana es mucho más generosa, esta es la lista que me habéis ayudado a recopilar. Antes de empezar a curiosear las tiendas quiero comentaros que no todas son veganas y que aunque ninguna de estas contribuye con la explotación humana, algunas sí lo hacen con la explotación animal (usan cuero, lana…) pero tienen opciones veganas (tejidos sintéticos, naturales,…).

 

Fuente\  unaveganaporelmundo.com

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