Nota Agende Davos

Agenda Davos 2021: ¿hacia dónde nos lleva la gobernanza económica global?

El pasado domingo 24 de enero, el fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial (WEF, sus siglas en inglés), Klaus Schwab, daba la bienvenida a la Agenda Davos 2021 por videoconferencia a más de 2 mil empresarios y 25 líderes políticos del mundo.

Bajo el lema “Un año crucial para reconstruir la confianza”, después de los embates de la pandemia, Schwab explicó los temas a tratar en la jornada, destacando el quinto punto cuando se refiere a “crear un nuevo sistema multilateral. Un sistema multilateral que sea justo, un sistema multilateral que tenga en cuenta las necesidades del siglo XXI”.

Pero, ¿un nuevo sistema multilateral al servicio de las necesidades de quiénes? ¿O se trata de redimensionar el multi-stakeholder, que se explica a continuación?

Surge esta interrogante porque, desde 2009, Schwab junto a otros expertos en la materia, crearon un proyecto titulado “La iniciativa de Rediseño Global” para supuestamente formular la nueva gobernanza global, pero enmarcada en el sistema de multi-stakeholder, como bien se conoce, o en castellano: “múltiples partes interesadas”. Así, las decisiones intergubernamentales se reemplazarían por una dinámica en la que se mezclan la esfera corporativa, gubernamental, académica, religiosa, organizaciones civiles y medios de comunicación.

En comparación, el sistema multilateral existente de Estados-nación es fundamentalmente diferente a un marco que ubica a las compañías transnacionales en el centro del poder.

Según esa propuesta del Foro de Davos, el sistema de gobernanza multi-stakeholder podría incluso usarse para reemplazar a los gobiernos cuando un grupo central de ejecutivos o empresarios de transnacionales o grandes compañías decidan que podrían ser efectivos en sus propios términos para abordar un desafío global.

Ese llamado de Schwab en la apertura de la edición de Davos de este año, ¿se refiere a un reemplazo del multilateralismo tal como lo conocemos hoy?

 

Klaus Schwab, fundador del Foro de Davos (Foto: Henry Leutwyler / Wall Street Journal)

Claves recientes del Foro de Davos

Cada año, desde la década de 1970, este selecto foro se reúne, según su manifiesto original, bajo el propósito general de que el empresariado global ajuste sus estrategias con el fin de servir a los accionistas, clientes, trabajadores y, por supuesto, a los stakeholders. Además, al cumplir con los objetivos trazados, los agentes corporativos deben garantizar la existencia a largo plazo de la empresa, y eso solo se logra con una rentabilidad suficiente.

Ese código cambió en vísperas de su 50 aniversario: en 2019 anunciaron la mutación de su manifiesto que ahora se titula “El propósito universal de una empresa en la Cuarta Revolución Industrial“. El cambio en los objetivos no es profundo, ya que reafirman el apoyo del modelo capitalista centrado en los stakeholders, es el fundamento del Foro, sin medias tintas. Solo agregan las nuevas categorías como globalización, ecosistema digital y cuidado ambiental.

El concepto de Cuarta Revolución Industrial lo acuñó Schwab en 2016, considerando que “la cuarta revolución industrial no se define por un conjunto de tecnologías emergentes en sí mismas, sino por la transición hacia nuevos sistemas que están construidos sobre la infraestructura de la revolución digital”. Para Schwab se trata de velocidad, alcance e impacto de los sistemas.

Vale recordar que en ese mismo año, en 2016, el multimillonario especuladorGeorge Soros, en una entrevista para Bloomberg TV, comentó que la economía de China experimentaría un viraje que contribuiría a la deflación global; “un aterrizaje forzoso es prácticamente inevitable”, dijo Soros en un intento de generar una no muy elocuente propaganda hacia China.

Un año después, Schwab abría las puertas de su exclusivo foro al presidente chino Xi Jinping, siendo el primer presidente del gigante asiático en asistir a la cumbre anual de Davos.

Nota Xi en Davos“Nueva guerra fría” advierte Xi Jinping en Foro de Davos

 

 

Xi Jinping marca la diferencia

Después del sinfín de ataque verbales y guerra comercial por parte de la administración de Donald Trump en contra de China, es evidente el posicionamiento de cada uno de estos países en el tablero geopolítico actual, en cuanto al manejo de la pandemia de covid-19, recuperación económica y distribución de vacunas.

En el Foro de Davos, el presidente chino Xi Jinping se presentó con un discurso magistral, expresando en primer lugar que el mundo no volverá a ser como antes y, por ello, describió cuatro tareas a enfrentar. A saber:

  1. Intensificar la coordinación de las políticas macroeconómicas y promover conjuntamente un crecimiento sólido, sostenible, equilibrado e integrador de la economía mundial. Necesitamos enfocarnos en las prioridades actuales y equilibrar la respuesta al covid y el desarrollo económico.
  2. Abandonar los prejuicios ideológicos y seguir juntos un camino de convivencia pacífica, beneficio mutuo y cooperación de beneficio mutuo. Cada país es único con su propia historia, cultura y sistema social, y ninguno es superior al otro. La elección correcta es que los países busquen una coexistencia pacífica basada en el respeto mutuo y en la expansión de los puntos en común mientras dejan de lado las diferencias y promueven los intercambios y el aprendizaje mutuo. Esta es la forma de impulsar el progreso de la civilización humana.
  3. Cerrar la brecha entre los países desarrollados y los países en desarrollo y lograr conjuntamente el crecimiento y la prosperidad para todos.
  4. Unirnos contra los desafíos globales y crear juntos un futuro mejor para la humanidad. Debe haber una acción global, una respuesta global y una cooperación global.

El presidente chino reforzó la idea de continuar defendiendo al multilateralismo, explicando que ese término se refiere al manejo de los asuntos internacionales, el cual debe decidirse por todos trabajando juntos, siendo necesario para evitar una nueva Guerra Fría que lleve al mundo a un callejón sin salida. Hizo un llamado a que la comunidad internacional defienda la paz y el derecho internacional, defendiendo también la Carta de las Naciones Unidas.

Un discurso ajeno a los proyectos multi-stakeholders de Davos, en cuando al multilateralismo, ya que el presidente Xi Jinping hizo énfasis en que “la gobernanza internacional debe basarse en las reglas y el consenso alcanzado entre nosotros, no en el orden dado por uno o unos pocos”, concluyendo que el “multilateralismo selectivo” no debería ser nuestra opción. Una clara referencia a las políticas usuales de Estados Unidos.

Finalmente, señaló los compromisos de China con el mundo, mostrando una total transformación en las relaciones internacionales.

  • China seguirá participando activamente en la cooperación internacional en torno al covid-19. Contener el coronavirus es la tarea más urgente para la comunidad internacional.
  • China continuará implementando una estrategia de apertura en la que todos ganan, promoviendo la cooperación de alta calidad de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
  • China seguirá promoviendo el desarrollo sostenible e implementará plenamente la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU.
  • China seguirá impulsando la ciencia, la tecnología y la innovación.

Con las líneas expresadas por el presidente chino, más las notables acciones de ese país en el manejo de la pandemia, al priorizar la salud de su población por encima de sus dinámicas macroeconómicas, deja ver la capacidad de respuesta del gigante asiático y su posición ante la geopolítica mundial. De esta manera, las propuestas occidentales, como las que impulsa Davos, siguen quedando cortas ante los magnos retos que enfrenta la humanidad.

 

El presidente chino Xi Jinping defendió el multilateralismo durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos (Foto: AFP)

Cuarta Revolución Industrial

En el marco de la Cuarta Revolución Industrial, la relevancia y la polémica en cuanto a los avances tecnológicos se ha centrado en la Inteligencia Artificial (IA).

En el Foro de Davos, desde hace unos años hasta hoy, siempre ha estado presente en las conversaciones la automatización de los empleos. En 2018, en el informe del Foro sobre el futuro del empleo se consideraba que en los próximo cuatro años, es decir, ya para esta nueva década, se perderían más de 75 millones de puestos de trabajo a nivel mundial a medida que las empresas cambiasen hacia una mayor automatización.

Es decir, preveía cambios masivos en la fuerza laboral mundial a medida que las empresas amplían el uso de la inteligencia artificial y la automatización en sus operaciones.

Sin embargo, recurren a maquillar las impresiones que dejan estas cifras, dando un mensaje alentador que, si bien se perderían esos empleos en detrimento de la fuerza laboral existente a escala global, se crearían más de 100 millones de puestos de trabajo a medida que las empresas desarrollasen una nueva división del trabajo entre personas y máquinas. Según el informe, es necesario que la fuerza laboral se readapte y mejore sus habilidades para evitar el escenario del “todos pierden”.

Mohit Joshi, presidente de la empresa que apoya la automatización de operaciones laborales, Infosys, explica que los grandes beneficios que promete la IA han impulsado la adopción a gran escala de la tecnología. Para Joshi, la inversión empresarial global en IA puede alcanzar los 110 mil millones de dólares para 2024.

Asimismo, una encuesta de 2017 realizada por Deloitte encontró que el 53% de las empresas a nivel global ya habían comenzado a usar máquinas para realizar tareas previamente realizadas por humanos y que esperan que año tras año la cifra aumente.

Que lo diga Jeff Bezos, CEO de Amazon con un capital en ascenso abrupto durante la pandemia, quien ha invertido tanto en empresas de uso de IA como en el impulso de Amazon en esa tecnología para desarrollar aún más sus algoritmos con los pronósticos de venta.

En todo el mundo, los grandes empresarios están invirtiendo miles de millones de dólares para transformar sus negocios en operaciones digitalizadas y altamente automatizadas, porque obtienen, sin duda alguna, grandes márgenes de beneficios.

En esas aguas nada la élite fundadora de Davos, pues Schwab como cuarto punto en su discurso de bienvenida el pasado domingo resaltó darle importancia a las nuevas tecnologías, ya que ha quedado en evidencia su aceleración durante la pandemia.

Jacques Attali, economista francés, señalo en su libro La voie humaine que solo en 22 países se concentra la mitad del comercio mundial y más de la mitad de las inversiones globales. La verdadera polarización es que el 90% de la riqueza total del planeta quede en manos de menos del 1% de sus habitantes.

 

Oligarcas billonarios que multiplicaron sus ganancias durante la pandemia (Foto: Forbes / Yahoo Finance / WSJ)

Quienes arman la arquitectura de Davos salvaguardan la esencia de los objetivos: mantener al capitalismo con todo y sus mutaciones; sin embargo, la crisis de la salud mundial dejó al descubierto las rupturas del sistema.

 

Fuente\ misionverdad.com Portal de análisis político

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